Querid@ heartffiter@:
No sé quién eres, cómo te llamas, si eres hombre o mujer o si eres joven o viejo. Un poco como Yasss, que a veces soy él y a veces soy ella. O ninguna de las dos cosas. Quizás sea por eso, porque somos tan parecidos, que el crush ha sido instantáneo.
Algo tan simple y tantas veces visto como un corazón ha despertado toda mi atención. Un corazón rojo que destaca sobre los muros grises de las carreteras de Madrid. Un corazón que puede significar “te quiero”, o “ánimo”, o “estoy contigo” o “¡Viva el amor!”, qué más da. Un corazón que, en definitiva, me llega como un mensaje positivo.
¿Sabes qué es lo que más me gusta de tus corazones, heartffiter@? Que se esconden entre la multitud de graffitis a los que ya ni siquiera prestamos atención, pero que, si te fijas bien, ¡aparecen! No sé cuándo pintaste estos corazones, lo que sí sé es que, en cuanto vi el primero, empecé a ver otro, y otro, ¡y otro más!
Me gustas porque me hace ilusión encontrarte. Aunque a ti, lo que se dice a ti, te busco y no te encuentro. Esto de que los artistas callejeros vendáis tan bien el anonimato (mira hasta donde ha llegado lo de Banksy), aumentará la emoción, pero también la frustración de no saber a quién te estás dirigiendo. Así que aprovecho también esta carta para hacer un llamamiento: ¿darás la cara algún día? Lo veo difícil, ya que ni siquiera firmas tus piezas. ¡Pero de ilusión también se vive (y me encantaría conocerte)!
Por ahora me tendré que conformar con la ilusión de ver tus corazones, porque cada vez que descubro uno nuevo, no puedo evitar alegrarme. Porque me haces más llevaderas las mañanas, con su cansancio y sus atascos, y porque le pones un toque de color y emoción a las tardes, y porque me permites vivir la fantasía de pensar (sí, lo reconozco, alguna vez lo he pensado) que esos corazones han sido pintados para mí. ¡Porque no soy nada moñas y aquí estoy, escribiéndole la carta a un misterioso artista que solo pinta corazones!
Mi querid@ heartffiter@, espero que tus creaciones sigan apareciendo allí donde más falta haga poner un poquito de corazón. ¡Tú eres Yasss!